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Besar no es delito

Apenas se habla de ellas. No son más que un titular en un periódico (ni siquiera en todos). Y eso me enfada. Me enfada porque son dos chicas de mi edad. Dos chicas que se quieren. Que se gustan. Que se besan. Dos chicas que son detenidas porque se atreven a ser libres. Porque no se esconden. Y ha ocurrido hace nada. Muy cerca de aquí, aunque parezca que vivimos tan lejos de todo -tan lejos de todos-, en Marrakech.

Según leo aquí, hay un artículo en el Código Penal que condena los actos “contra natura”. Y me pregunto quién define lo que es y lo que no es “contra natura”. ¿Y si todos nos atreviésemos a cerrar los ojos y besarnos con alguien? ¿Sabríamos si ese alguien es hombre o mujer? ¿Cuáles de esos besos serían naturales y cuál no? Y, por encima de todo, ¿quién se cree con derecho a ponerle muros a nuestro deseo?

Ahora mismo solo tengo preguntas. Y rabia. Porque me he informado. He estado googleando y he visto que son más de 70 los países donde los homosexuales podemos ir a la cárcel. O, en algunos de ellos, incluso ser condenados a pena de muerte. Más de 70 países donde mi forma de sentir -mi forma de vivir- es delito y muchos otros donde parece que todo es ya sencillo aunque demasiado a menudo no lo sea. Y yo sigo sin tener respuestas, pero sí ganas de hacer algo, de actuar, de plantar cara a quienes se atreven a decirnos cómo deberíamos amar. A quienes se creen que la vida es tan estrecha -y tan triste- como sus minúsculas cabezas.

Y me aburre -me asquea- que alguien me venga con esa estupidez de “lo natural”. Porque también es natural que haya animales que devoran a sus crías. O que los abandonan nada más nacer. Pero es que a lo mejor nosotros no solo somos seres “naturales”, a lo mejor a nosotros nos toca ser seres civilizados y eso, la civilización, es otra cosa. Como entender que cada cual tiene derecho a amar a quien quiera, elegir los labios que quiera y besarse donde y con quien quiera. Algo que debería ser sencillo de entender. Algo de lo más natural. Pero cuando leo noticias tan tristes como esta, cuando sé que hay dos chicas que están detenidas por algo tan hermoso como darse un beso, entonces me doy cuenta de que aún no lo es. Y de lo mucho que nos queda por luchar.

 

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